viernes, 27 de diciembre de 2024

El amor no puede con todo!

Dicen que el amor todo lo puede, pero no siempre es cierto. Hay relaciones donde el amor está presente, pero no basta para sostenerlas. Te aferras porque sientes algo profundo, porque crees que si amas lo suficiente, eventualmente todo se acomodará. Pero lo que no se dice es que a veces el amor, por sí solo, no alcanza, no lo salva todo. No puede arreglar el daño cuando lo único que haces es ceder mientras la otra persona sigue tomando de ti. No puede llenar los vacíos que se forman cuando dejas de ser tú para encajar en lo que el otro necesita. Nos aferramos al amor como si fuera lo único que importa, ignorando que, sin respeto, sin equilibrio, sin reciprocidad, solo es un sentimiento que termina por consumirnos.

Si se entrega sin medida puede ser hermoso, pero también agotador. Y llega un punto en el que debes preguntarte si lo que recibes vale lo que estás perdiendo. Porque cuando te quedas en una relación que solo te consume, lo único que queda al final es el vacío de todo lo que diste sin retorno.

El amor debería construir, no desgastar. Si solo duele, quizás sea hora de aceptar que incluso los sentimientos más profundos no siempre son suficientes para mantener a dos personas juntas.

El tiempo no valida una relación. Que algo dure meses o años no lo hace más significativo. Pero tampoco podemos negar lo que duele mirar atrás y pensar que todo ese tiempo, que jamás podremos recuperar, lo dejamos en alguien que no supo valorarlo. El tiempo es lo único que no podemos reemplazar, y sin embargo, lo regalamos como si fuera infinito.

Es ingenuo pensar que cada relación nos enseña algo. Hay vínculos que solo nos dejan más rotos, más incrédulos, más cansados. Y aun así, seguimos adelante, porque no sabemos qué más hacer. Decir que aprendimos no siempre es verdad; a veces solo sobrevivimos, arrastrando lo que quedó de nosotros.

A veces, lo único que queda es soltar. No porque sea fácil, sino porque seguir intentándolo es peor.

jueves, 19 de diciembre de 2024

Cuando el amor no es suficiente

 

Siempre fui la chica que nunca tuvo muchos amigos. De esas que se sienten diferentes, como si el mundo de los demás no encajara con el mío. Me dijeron varias veces que era "demasiado madura para mi edad", y, aunque no siempre lo entendía, sabía que algo en mí me hacía estar al margen. Era como si estuviera observando la vida desde un rincón apartado, sin formar parte de ella.

Me enamoré demasiado rápido, demasiado intensamente. Tal vez porque cuando estás sola, cualquier tipo de conexión se vuelve un refugio, algo valioso. Pensaba que ese amor podía llenar los vacíos que llevaba dentro, pero por más que me entregaba, algo siempre faltaba. No lograba recibir lo mismo que daba, y eso me hizo dudar. ¿Por qué siempre me tocaba ser la que enseñaba a los demás cómo amar, pero nunca recibía ese amor de la misma forma?

Me refugié en mi propio mundo de fantasía, buscando una forma de protegerme del dolor. Me di cuenta de que la gente venía y se iba, pero yo seguía aca, dando sin medida, esperando lo mismo a cambio. Pero la verdad es que, a veces, el amor no se devuelve como lo esperas. Y me costó aprender eso.

Pero a pesar de todo, sigo siendo la chica que llegó a la vida de las personas para enseñarles lo que es el amor verdadero. Tal vez no siempre me lo devuelvan como quisiera, pero lo que ofrezco sigue siendo valioso, sigue siendo real. Y aunque no todos lo aprecien, no cambiaría la forma en que amo, porque es mi forma de ser. Quizás no siempre lo entiendan, pero al menos sé que lo hice con todo mi corazón.